Cabo Alvaro Patricio Muñoz
Cabo Alvaro Patricio Muñoz

Por facebook se han viralizado algunos perfiles de funcionarios de carabineros, la policía militarizada chilena…donde queda de manifiesto su formación doctrinaria inculcada en los años de la dictadura de Pinochet. Expresando comentarios racistas contra el pueblo mapuche, manifestando públicamente su admiración a Pinochet y su política de terrorismo de Estado…esto no es causalidad pues forma parte de la formación en sus escuelas institucionales de carabineros de Chile.

Por las redes un policía difundió un vídeo de comuneros mapuche, como una forma de justificar el accionar represivo de su institución.

{Alvaro Patricio Munoz ha subido un vídeo nuevo.
4 de febrero a la(s) 22:30 •
"Hay deben ser niños ellos y tienen rn sus manos son ramitas y palos no son escopetas ni pistolas jejejejjej
Rosamel Fierro Almonacid Estos son los indios de la temucuicui ..Se quieren tomar el fundo chamichaco del Sr. Bayer localidad de Ercilla"
6 de febrero a la(s) 0:00
https://www.facebook.com/video.php?v=1542645
639341454}

Los carabineros obedecen en su mayoría a esa doctrina, algunos como el cabo Alvaro Patricio Muñoz tienen la obsesión de sentirse súper policía y hacen ostensión del uso de las armas, de ser parte de una verdadera cofradía, con códigos de silencio para ocultar hechos de violaciones a los derechos humanos, en uso desmedido de la fuerza.

Al ingresar a la institución policial son adiestrado en la lucha contra el enemigo interno, parte de esa Doctrina Nacional de Seguridad, los aspirantes son sometidos a rigurosa investigación de sus antecedentes familiares, no pueden existir antecedentes de familiares detenidos desaparecido, de ex presos políticos o exiliados en los años de la dictadura. Es contrario a la doctrina institucional carabineros con antecedentes de familiares que hayan militado o adherido a algún partido o movimiento de izquierda. Antecedentes familiares de violadores de los derechos humanos o de militancia de partidos que apoyaron la dictadura militar, no son excluyentes para rechazar la postulación a carabineros de Chile.

La formación en las Escuelas de carabineros obedece más bien a una planificación militar, donde no hay espacio para la participación democrática de sus funcionarios. Donde la figura de Director General es intocable y rodeado de obsecuencia y ciega obediencia. Le corresponde al señor Director General aplicar la Doctrina Institucional, para ello está dotado de facultades exclusivas adscritas al mando.

La institución existe para garantizar a los ciudadanos que podrán realizar sus actividades en forma segura y sentirse protegida. Todas las acciones que con este fin emprenda Carabineros se deben efectuar en un marco de irrestricto apego a la legalidad y respeto a los derechos, en los lugares y oportunidades requeridos, con una calidad óptima, con el respeto a los derechos humanos en todas sus formas. Carabineros por su formación militar no acepta críticas y menos se le evalué por su actuación.

En la institución no se contempla un control de calidad para sus actuar diario, esto es impensable en carabineros de Chile. Los mandos aplican a sus subalternos un severo régimen disciplinario militar, en base a metas y objetivos.

El proceso de Carabineros para cumplir su finalidad está compuesto por lo que denomina “servicio de guardia” y “servicio de población”. Ambos están regulados por reglamentos relativos a la forma, pero no a su finalidad. No hay una capacidad de analizar su gestión policial.

El primero funciona en el cuartel y es donde se reciben las denuncias o requerimientos de los ciudadanos que siente violentada su seguridad. Es una de las principales fuentes de información sobre las necesidades de seguridad y orden de los usuarios o sobre la calidad, oportunidad y pertinencia del servicio que Carabineros les ha prestado. Sin embargo, esa información no se procesa ni analiza para usarla en la planificación. No hay métodos de sistematizar esa información, todo se limita a partes y al libro de novedades.

El segundo opera en la calle y su finalidad debería ser neutralizar los riesgos de que se altere la seguridad, el orden público o se incumplan las leyes que a la institución le corresponde fiscalizar. Siendo este accionar una mera rutina reglamentaria donde no se da a conocer lo que ha estado ocurriendo, más allá de ciertas cifras estadísticas.

El Alto Mando lo que valora es el fiel cumplimiento de las ordenes, donde la disciplina militar es ley sagrada y no se cuestiona.

En carabinero hay un manifiesto descuido es la comprobación de la calidad, oportunidad e interés por el buen servicio que se debería prestar, sea en la guardia o en la población. Es frecuente que, cuando no se hace nada ante un requerimiento, esto termine ventilándose por la prensa y con la baja del responsable, pero nunca se busca la causa de esos comportamientos. Las bajas preferentemente son funcionarios de bajo rango militar. Los oficiales tienen habitualmente un trato diferente.

Por ello no, nos debe sorprender comentarios de racismo o lisa llanamente discriminatorios a la población. Si desde ya el manifestar su rechazo o crítica ante el usos excesivo de la fuerza, es motivo de detenciones o ser objeto de represión por parte de carabineros, podemos imaginar lo que sería, si estableciera una ley sancionadora a la población, que se oponga a sus procedimientos represivos. En la institución es una práctica habitual mentir ante la opinión pública para justificar sus excesos en la represión a la población. Lo podemos comprobar en los allanamientos en comunidades mapuche.

El Estado ha hecho un continuo aumento de las dotaciones, con un enorme costo. Sin embargo, la situación de alarma pública por la seguridad continúa igual, precisamente porque no se ha reparado en que, más que un problema de recursos, es un asunto de gestión, un tema de calidad de servicio y de respeto la dignidad de las personas.

Los carabineros son agentes del Estado, por consiguiente bajo la doctrina jurídica internacional son garante de respetar los Derechos Humanos de la población. La realidad de los hechos nos muestra una policía, que no se ajusta a esta norma internacional. La pregunta es cómo se entiende la participación en misiones de paz de la ONU de carabineros de Chile. En Haití han participado en la formación de la policía de ese país, bajo esa misma doctrina militar.

El señor General Director, como se le denomina dentro de la institución, es intocable, se le consideran infalible. Y si comete errores inaceptables, nunca la sociedad, a través de sus representantes, lo ha hecho responder ni menos pedido cuentas de cómo usa los recursos institucionales. Los asesinatos de comunero mapuche, el abuso del uso de la fuerza en manifestaciones ciudadanas, el cometido de ilícitos por parte de sus funcionarios…el Director General al pasar a retiro, continua con auto, chofer y bencina institucionales de por vida.

La sociedad chilena está fundada en la formación portaliana de sus instituciones…de 1837). La represión ha sido en Chile, entre los siglos XIX y XX, el instrumento utilizado por los sectores dominantes para cercenary disciplinar, primero al cuerpo obrero y luego al cuerpo popular, de modo de asegurar sus privilegios y limitar las posibilidades de subvertir el orden social artificialmente creado, del cual, sin lugar a dudas, las elites obtienen los mayores dividendos. Así, estas se han contentado con “repetir y reponer una y otra vez la vieja teoría del ‘orden público’, ‘la defensa de la democracia’, los ‘valores de la cultura occidental’, etc.” (Salazar 2003:155), que hace que, hasta el día de hoy, no nos resulte extraño escuchar a ministros, intendentes, comandantes de policía, noticieros y prensa en general, señalar que “carabineros tuvo que actuar para controlar la situación” o “Fuerzas Especiales

Tuvo que intervenir para restaurar el orden público…Asumir la construcción del Estado portaliano es asumir la premisa del orden y del progreso impulsada por las elites, para las cuales cualquier intento por romper el orden hegemónico implica al trasgresor un estigma que lo hace ‘desacreditable’ Se trata de un orden que asegura los privilegios de una elite; es esta la real necesidad de conservar tal orden y de reprimir los intentos por quebrantarlo. La represión se dirige a quienes sufren la explotación y marginación, como declara Bilbao cuando se refiere al pueblo, señalando que este “llena las cárceles, abastece el cadalso, gime en los carros, soporta insultos, trabaja para el cura, para el estado y para el rico, no tiene conciencia de su individualidad ni de su posición social y está animalizado por el trabajo”

Escándalos, abusos, extrañas muertes, apaleos, brutalidad, excesos son noticias casi cotidianas en el interior del Cuerpo de carabineros de Chile. Y esto lo que justifica el cabo Alvaro Patricio Muñoz casado con una funcionaria de la misma institución…para estos policías el ser jóvenes, mapuches, pobladores, sindicalistas implica que son peligrosos y sospechosos de promover el desorden.

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