Entrevista con Enrique Dussel

 


Rogelio Laguna

 

En 1973 una bomba estalló en su departamento y sus libros fueron prohibidos. Es mexicano por
decisión propia aunque haya nacido en Mendoza, Argentina. Es Doctor honoris causa por la
Universidad de Freiburg (Suiza) y por la Universidad de San Andrés (La Paz, Bolivia). Es autor de
más de 50 libros publicados en numerosos idiomas y países. Es además uno de los referentes más
importantes de la filosofía contemporánea, el pensamiento latinoamericano y la filosofía de la
liberación. 


Enrique Dussel ha dedicado a su vida a pensar la realidad de América latina y se preocupa
por las transformaciones sociales y la libertad de expresión.  Habla, también, de los perseguidos
políticos y los excluidos, desde que en 1973 su rechazo a la dictadura militar argentina le valiera
ser perseguido político y le obligará a ir al exilio.
Es un hombre que mira hacia lo propio antes de mirar hacia otras latitudes. Me invita a su
mesa y antes de comenzar la entrevista, me regala un libro.

Ralg:¿Qué significa para usted ser un filósofo exiliado, hasta qué punto la conexión con la patria es
un problema de identidad, además de un problema político?


ED: Llegué a México como resultado de un atentado de bomba en 1973, pero salí de Argentina
hasta 1975, vivía una persecución política. A veces no se considera que el ser perseguido e incluso
expulsado de la propia patria ya significa muchas cosas. Yo no fui expulsado por ser un problema
estético, porque fuera feo (risas)  sino que les parecía “feo” lo que yo decía acerca del régimen,
que era militar al principio y que después volcó en un peronismo fascista. La persecución y el
atentado de bomba en mi departamento, no sólo era un hecho político sino filosófico, pues el
problema no sólo era mi postura política, sino filosófica. A la gente le parece muy inocente lo que
decía, pero no ven que lo decía en un medio muy erizado y con profunda persecución, lleno de
matanza y tortura. Se vivían momentos difíciles en América latina, se habla mucho del exilio
español, y olvidan que el exilio latinoamericano fue también de cientos de personas. 

Ralg: ¿La filosofía es entonces, un peligro para quien tiene el poder?

 

ED: Por supuesto. Claro que hay partes de la filosofía que son más bien abstractas como la Lógica o
la Filosofía analítica que no son un peligro para la Polis, la sociedad. Un ejemplo del peligro es
Sócrates, que incomodaba a los atenienses con lo que decía. El compromiso político de la filosofía
es un peligro para los gobernantes, pero también para los filósofos mismos, que a veces van a la
cárcel y hasta son condenados a muerte como el mismo Sócrates.

Ralg: Sin embargo Sócrates aceptó la muerte frente al gobierno ateniense y usted se exilió a
México…

 

ED: Cuando pusieron la bomba en mi departamento, saqué una Apología de Sócrates de mi
biblioteca destruida y la comenté pensando en lo que me sucedía: amigos que me traicionaban,
ser malentendido en muchas cosas. Como Sócrates, tampoco salí de Atenas, y para mí estar en
Atenas era estar América latina, por eso no me fui a Estados Unidos o a Alemania, me quedé en
México, otro “barrio” de Atenas.  A diferencia de Sócrates yo no pensaba que la ley era justa y los
jueces injustos, yo sabía que no sólo los jueces eran injustos sino también la ley.

Ralg: ¿Cuando la gente no se reconoce en la ley, tiene que cumplirla? ¿Qué pasa con la gente que
recurre a la corrupción como forma de saltar una ley absurda? En México el ejemplo de darle
dinero al policía es de los más usuales.

 

ED: (Risas) La corrupción es el incumplimiento inmoral de la ley, pues la gente no se opone
realmente a la ley sino que se opone a que se les aplique. Es como quien roba por necesidad pero
cree que robar es malo; en realidad no está en contra de la ley aunque su acto es contra la ley. Es
muy distinto, por ejemplo, cuando Hidalgo se levantó contra las leyes de Indias porque se
manifestó contra la totalidad de la ley y la puso en cuestión. Por supuesto, hay que llegar al punto
de que cuando la ley es injusta no hay que respetarla más en vista de lograr un cambio en la
historia. Eso en verdad es grave, es más peligroso.

Ralg: ¿La ley en México era distinta a la que se vivía en Argentina?

 

ED: Elegí México porque aquí podía seguir pensando. Siempre he dicho que los mexicanos no
deciden dónde han nacido y yo tampoco, pero yo elegí el país donde voy a morir.  En México había
un margen de libertad suficiente para poder pensar lo que yo pensaba. Había dictaduras militares
en casi todos los países de Latinoamérica a excepción de Colombia, Costa Rica y México. Sólo
podía elegir tres países y elegí el país donde podía continuar mi trabajo. La nueva patria me resultó
excelente en la gran patria de Latinoamérica.  Los filósofos que se quedaron en Argentina tuvieron
que callarse y los que se fueron a países anglosajones se perdieron, siguieron hablando de otras
cosas pero ya incomprensibles para la realidad de Latinoamérica. En México me trataron como lo
que era: un profesor, a diferencia de cómo me habían tratado en Argentina.
Pude seguir trabajando porque mi especialidad era Latinoamérica y no sólo Argentina. En
la primera semana que estuve aquí no estuve extrañando la patria, soñando con volver, me
integré de  inmediato a lo que pasaba en México. No fue tan difícil porque tenía experiencia en
adaptarme a diferentes mundos, viví entre árabes, alemanes… en México no era un extranjero.

Ralg: ¿Por qué estudiar Latinoamérica  y no la filosofía alemana, por ejemplo Kant?

 

ED: Porque nací aquí, tenía que esclarecer mi mundo; un mundo colonial despreciado por su
propia gente.  Los filósofos no se dan cuenta que si no hablan desde aquí, desde América latina, no
son filósofos, son meros comentaristas. Yo partí de América latina y desde ahí abrí mi horizonte. La
filosofía alemana me sirve, pero me sirve para pensar lo que me rodea, lo real y de ahí partir a
todo el mundo. Mi proyecto de Ética de la liberación empezó como una filosofía latinoamericana
pero conforme se abrieron más horizontes se volvió mundial… cuando la filosofía europea habla
de la revolución francesa como acontecimiento, nosotros tenemos que hablar de la revolución de
independencia de 1810 como acontecimiento.  Darle a lo nuestro la dignidad universal que tiene y
no pensar sólo en la revolución francesa como la revolución universal. La revolución mexicana es
tan universal como la francesa y no un mero hecho folclórico. Esos esquemas tienen que
romperse.

 

Ralg: Una de las críticas más recurrentes que se hace a la Filosofía de la liberación es que sólo se
trata de una filosofía local que no puede llevar se más allá de Latinoamérica.

 

ED: La filosofía de la liberación surgió porque había que entender que la historia de América latina
está instalada en la historia universal, por ello intenté aclarar la historia de los pueblos semitas y
del mediterráneo, además de las grandes culturas americanas como los mayas y los aztecas, para
entender, primeramente, quién era yo. En los 60’S entré en contacto con el pensamiento crítico y
busqué llevarlo a América latina. Escribí Para una ética de la liberación latinoamericana, buscaba
justificar éticamente a los héroes latinoamericanos. Después de esto pasé a un ámbito que buscó
ser más universal.

Ralg: ¿Se pueden pensar problemas importantes como el Holocausto o el conflicto Israel-palestina
desde una filosofía latinoamericana?

 

ED: He tenido la oportunidad de viajar mucho y vivir en muchos lugares del mundo, estando en
Israel pude ver como los palestinos son discriminados, el tema del Holocausto es fundamental,
pero hay que aceptar también la injusticia que comete actualmente Israel. He visto como
investigadores son expulsados de Israel o de Jordania, paradójicamente me adhiero
filosóficamente al pensamiento semita pero me doy cuenta de la intolerancia actual. Lo
importante es que esto me hizo pensar que nosotros, en Latinoamérica,  tenemos nuestros
propios palestinos: los indígenas, los excluidos.  Desde hace cuarenta años he hablado de la
masacre que han vivido los indígenas. Los pueblos indígenas son pre-modernos, esto a diferencia
de lo que creen muchos, no es algo que los haga inferiores. Los pueblos indígenas van más allá de
la modernidad, para mí la modernidad es algo negativo, y los indígenas han sabido atravesarla e ir
más allá. 

Ralg: Otra acusación  a la Filosofía de la
liberación es que en realidad está haciendo
Teología.

 

ED: Hay cierta confusión entre la filosofía de la
liberación y la teología de la liberación, porque,
en principio, ambas son de la misma época,
ambas afirman, también, que el pensamiento
debe surgir desde los oprimidos y desde los
pobres, económicamente hablando. La filosofía
tiene autonomía de la teología pero puede leer
los temas teológicos filosóficamente. Sin
embargo, la izquierda no ha entendido que la
teología de la liberación le da al pueblo en su
imaginario religioso la manera de reconsiderar
su imaginario para hacerlo crítico y liberador,
eso para el pueblo es más importante.
La filosofía es una construcción racional
no supone fe, los libros que he escrito son
filosóficos. La teología puede partir de los mismos temas pero escribe para la comunidad creyente,
mientras que la filosofía escribe para cualquier comunidad, creyente o no.

 

Ralg: Hablando de izquierdas, ¿qué pasó en México en el 2006? y ¿qué está pasando ahora?

ED: Lorenzo Meyer dice algo muy interesante al respecto, cuando dice que en el 2000 no empezó
el cambio sino que empezó la corrupción de lo anterior, en otras palabras, una acelerada
decadencia. En vez de transformar el presidencialismo en un sistema democrático más
participativo más bien se desprestigió al presidencialismo sin crear nada nuevo. La cuestión no
empezó en el 2006 sino en el 2000 cuando una gran esperanza de transformación se vio frustrada.
Estamos ante una completa falta de visión para saber qué hacer en esta enorme crisis que azota al
país, estamos como un barco sin timonel en medio de la tormenta. No faltaría mucho para que se
vaya a pique.
 
Ralg: ¿Cómo evitar que eso suceda?

 

ED: Hay que creer menos en la mediocracia y creer más en la coherencia política. Hay que tomar
una postura crítica que nos ayude a hacer una transformación con lo que tenemos. En México hay
lideres que podrían asumir la transformación, pero la gente ha sido confundida por los medios de
comunicación. En mi Política de la liberación escribí un capítulo entero sobre el liderazgo, en
México hay líderes, pero la gente no confía en los líderes, sin darse cuenta que todas las
revoluciones se llevaron a cabo gracias al liderazgo: Mao, Lenin, etc.

Ralg: ¿Es la democracia la mejor forma de gobierno?

 

ED: La democracia antes que nada es un postulado, se puede pensar de manera perfecta pero
empíricamente es imposible, nos acercamos a ella, creo es el único modo posible de gobernar, la
monarquía quedó ya en el pasado. El problema que veo son los tipos de democracia: más
participativas, menos… la democracia permite que el pueblo esté simétricamente en la toma de
decisiones. En México no tenemos una cultura democrática, la gente piensa que gobierno y pueblo
son dos cosas distintas, cuando no es así. La izquierda ha creído que todo es económico, pero
también es político, es cuestión de democracia.

 

Ralg: ¿Lo han censurado en México?
 
ED: El profesor Leopoldo Zea me dijo una vez “que mal le ha hecho el PRI”. No me hicieron mal,
pero yo sabía que me usaban para detener a la derecha, porque el PRI jugaba entre la derecha y la
izquierda. Yo trabajé honestamente, jamás me traicioné, pero fui usado.
Actualmente América latina está viviendo un renacimiento político, que no se había visto
desde 1810.  No tenemos revoluciones a la manera de Fidel Castro, pero tenemos grandes
movimientos de transformación neo-nacionalistas, de afirmación del pueblo, que en estos
momentos es lo mejor y lo único que tenemos: Evo Morales, Hugo Chávez, Rafael Correa,
Fernando Lugo, Lula. América del sur está avanzando en la historia, los dos vagones que arrastra
este tren son Álvaro Uribe y Felipe Calderón. Esta crisis puede ser beneficiosa para América latina
como paso en los 30`s por ejemplo con Lázaro Cárdenas. Las crisis ayudan a que Latinoamérica
salga adelante.

 

Termina la entrevista pero la conversación continua por algunos minutos más, me platica que está
revisando el segundo tomo de Política de liberación y que le interesa que a través de su filosofía se
pueda pensar la América latina de nuestros días. Algunos alumnos se acercan para saludarlo y
aprovecho para hojear el libro que me obsequió…le preguntan acerca  del nuevo partido que
surgió en Francia y emite respuestas sin tener miedo, finalmente es un hombre que se atreve a ir
al exilio para defender su pensamiento.

 

Obras principales de E. Dussel
 
• Hipótesis para el estudio de Latinoamérica en la historia universal. Investigacion del
“mundo” donde se constituyen y evolucionan las “Weltanschauungen, 1966. 
• El humanismo semita, 1969. 
• Para una de-strucción de la historia de la ética I, 1972. 
• La dialéctica hegeliana. Supuestos y superación o del inicio originario del filosofar, 1972
(2a. ed.: Método para una filosofía de la liberación. Superación analéctica de la dialéctica
hegeliana, 1974). 
• América Latina dependencia y liberación. Antología de ensayos antropológicos y teológicos
desde la proposición de un pensar latinoamericano, 1973. 
• Para una ética de la liberación latinoamericana I, 1973. 
• Para una ética de la liberación latinoamericana II, 1973. 
• El dualismo en la antropología de la cristiandad, 1974. 
• Liberación latinoaméricana y Emmanuel Levinas, 1975. 
• El humanismo helénico, 1975. 
• Filosofía ética latinoamericana III, 1977. 
• Introducción a una filosofía de la liberación latinoaméricana, 1977. 
• Introducción a la filosofía de la liberación, 1977. 
• Filosofía de la liberación, 1977. 
• Religión, 1977. 
• Filosofía de la poiesis. Introducción histórica, 1977 (Reedición aumentada: Filosofía de la
producción, 1984). 
• Filosofía ética latinoamericana IV: La política latinoamericana. Antropológica III, 1979. 
• Filosofía ética latinoamericana V: Arqueológica latinoamericana. Una filosofía de la
religión antifetichista, 1980. 
• Liberación de la mujer y erótica latinoamericana. Ensayo filosófico, 1980. 
• La pedagógica latinoamericana, 1980. 
• Praxis latinoamericana y filosofía de la liberación, 1983. 
• La producción teórica de Marx. Un comentario a los Grundrisse, 1985. 
• Ética comunitaria, 1986. 
• Hacia un Marx desconocido. Un comentario de los Manuscritos del 61-63, 1988. 
• El último Marx (1863-1882) y la liberación latinoamericana. Un comentario a la tercera y
cuarta redacción de “El Capital”, 1990. 
• 1492: El encubrimiento del Otro. Hacia el origen del “mito de la Modernidad”, 1992. 
• Las metáforas teológicas de Marx, 1994. 
• Apel, Ricoeur, Rorty y la Filosofía de la Liberación con respuestas de Karl-Otto Apel y Paul
Ricoeur, 1994. 
• Historia de la filosofía y filosofía de la liberación, 1994. 
• Ética de la liberación en la edad de la globalización y la exlusión, 1998. 
• Ética de la liberación ante Apel, Taylor y Vattimo con respuesta crítica inedita de K.-O.
Apel, 1998. 
• Hacia una filosofía política crítica, 2001. 
• Ética del discurso y ética de la liberación (con Karl-Otto Apel), 2005. 
• 20 tesis de política, 2006. 
• Filosofía de la cultura y la liberación, 2006. 
• Política de la liberación. Historia mundial y crítica, 2007. 

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