Armando Romero

Corresponsal Sin Frontera

(Escrito para el diario la Jornada)

 

 

guerra sucia

"...Me da miedo querer

Porque he querido a muchos

Y a todos los perdí en la guerra..."

 

Sentado en el Bertico café,  en Cuauhtémoc pleno centro del DF, Ciudad de México. Desde lejo veo llegar a mi invitada, la escritora y periodistarodas María Rodas, con su pelo al viento, su andar sensual  a sus 70 años y a la vez mágico […] la saludo a lo lejos, me regala una sonrisa cálida con vestigios de su milenaria escritura, dejo a un lado el libro,” La insurrección de Mariana”.

 

La escritura tiene larga tradición en los idiomas mayas, una tradición de más de dos mil años. La escritura jeroglífica fue esculpida en piedra y pintada en papel y cerámica.

 

Su estilo se preservó aún en documentos escritos en los primeros años de la colonia en alfabeto latín. Sus géneros eran varios, inclusive narrativa, invocación, y formas poéticas y dramáticas. Esta tradición fue interrumpida por la invasión de los europeos y la escritura maya se quedó dormida hasta la segunda mitad del siglo 20. Sin embargo, el arte verbal de la literatura oral siguió floreciendo en casi 30 idiomas mayas donde se preserva, como siempre lo ha hecho, los patrones y temas de los cuales se construye la tradición retórica – literaria – de la cultura maya.

[…] la conversación fluyo sin agenda […] hablamos de la época de los conflicto armado en Guatemala duró desde los 1960s hasta mediados de los 1990 donde se produjo el resurgimiento público de la cultura e identidad maya – el Movimiento Maya – entre las más de veinte comunidades mayas del país. La educación y el alfabetismo en los mismos idiomas ha sido una prioridad del Movimiento y hoy en día se ven poetas, cuentistas, ensayistas, dramaturgos, novelistas y académicos mayas quienes han escrito una cantidad impresionante de obras. Estas obras salen tanto en idiomas mayas como en castellano, y algunas se han traducido al inglés y otros idiomas europeos. Sus ojos reflejan esa emoción y orgullo de su pueblo.

 

La poseía guatemalteca es una de las mejores de América Latina y también una de las más desconocidas en nuestro país. Autores como Alaíde Foppa hasta Isabel de los Ángeles Ruano, y pasando por José Manuel Arce, Roberto Obregón, Mario Payeras y Otto René Castillo, la poesía guatemalteca de segunda mitad del siglo XX se vio marcada por los acontecimientos políticos. En 1954 un golpe de Estado propiciado por la CIA y el gobierno de los EEUU pondría fin a la revolución democrática iniciada por los presidentes Juan José Arévalo y Jacobo Arbenz e instauraría una serie de sangrientas dictaduras militares que se prolongarían hasta finales de siglo. La población guatemalteca se vio sumergida en un túnel de represión y pobreza extrema, sus cultura fue casi proscrita por los regímenes serviles a EE.UU. La guerrilla logro rescatar esos valores de la cultura maya.

 

El retrato feroz que hace José Manuel Arce de los militares; el dolor de Alaíde Foppa por sus hijos y su soledad de mujer clandestina; la entrega generosa e ilimitada de Otto René Castillo; el cuestionamiento personal, a veces culpable, de Arqueles Morales; la denuncia esperanzada de Roberto Obregón; la selva viva y fértil de Mario Payeras; la acusación colectiva y la angustia de romperse de Isabel de los Ángeles Ruano: son manifestaciones todas ellas que nos permiten acercarnos a una época y sumergirnos un caudal personal y político, intelectual y poético, difícil de hallar en otros países y en nuestros tiempos […] en esta libre conversación, evocamos esos hitos de la literatura de Guatemala, en mi silente memoria pensaba en Chile de los 80, cuando desde el taller “Andamio” nacido bajo el alero del programa nuestro canto, que emitía radio chilena, sacamos la poesía a la calle, a las poblaciones, a las fábricas […]

 

[…] esta claro que esta será una entrevista informal, más bien un ameno dialogo donde se han de sumar otros contertulios a la mesa.

 

Ella con esa mirada carismática siempre sonriendo, revuelve su café.

 

-Háblame de María Rodas

-Que pregunta amigo […]Esto es algo muy difícil de decir, lo que puedo señalar es que soy una persona con mucha suerte, porque en el fondo yo soy la suma de una de las libertades de la vida, que me brindaron por parte de mi familia materna y paterna, mis abuelos y mis padres fueron personas con tendencia democrática, muy libertarios, que tenían la tendencia a que hijos, sus nietos y todo el mundo, leyera, se informara, era muy importante que conociera Guatemala y es muy importante, pero muchas personas viajan a otros países.

 

_ ¿Tu padre fue periodista?

- Sí, cuando cumplí 12 años y salí de la escuela primaria, no había ningún lugar donde estudiar periodismo, sino uno estudiaba en los periódicos allí se aprendía, y me fui a estudiar al Diario de Centro América a los 12 años, empecé haciendo noticias pequeñas, y cositas así, pero allí por los 13 años me pasé a otro diario más serio que se llama Nuestro Diario, en ese Nuestro Diario tuve…y lo peor que le puede pasar a un periodista, pero antes lo tenía que hacer uno siempre hacer la crónica social, ¡ya gracias a Dios no existe! era algo muy aburrido.

 

- En su carrera de periodistas, que nos puedes decir sobre la violencia vivida en Guatemala en los años de la dictadura.

- La violencia en Guatemala más que todo como mucha gente cree que surge en los años 70’ en la guerrilla […] en el año 54’ con el golpe de estado propuesto por la CIA, que lleva al poder a Carlos Castillo Armas y empieza la persecución, y ahora en mi mundo actual, lo que pasa con los terroristas, en el mundo, controlado por los Estados Unidos, porque el mundo de la posguerra, de la segunda Guerra Mundial, se vivió entre la Unión Soviética y los Estados Unidos, entonces nosotros estábamos en el área de influencia de los Estados Unidos, entonces aquí lo terrible era ser comunista, cualquier persona que tuviera un pensamiento diferente democrático, era comunista, y entonces era expuesto a que lo mataran, fue muy triste crecer periodísticamente y como persona. Estando en la Universidad, a la que entré a los quince años, ver las fotografías de mis compañeros de estudio, en las calles, donde decía “fulano de tal es comunista si lo ven mátenlo”. Fue una época muy dura, y realmente lo que me ha tocado vivir a mí […]

 

Sus ojos adquieren un brillo intenso, sus manos pareciesen dibujar sus palabras, externalizando toda su emoción.

 

- Cómo es un día de Ana María Rodas?

-   Los días que doy clase en la Universidad a las 7:00 a.m. y termino a las 12:30, a esa hora me voy al edificio de la tipografía Nacional, donde está el Diario de Centro América y la Tipografía propiamente dicha. Claro a primera hora doy una mirada a las noticias del mundo, comienzo a bosquejar mi día […] Es un trabajo muy interesante, y creo que tengo que estar muy agradecida, porque empecé trabajando en el Diario de Centro América y voy a cerrar mi carrera periodística ”porque ya tengo más 70 años” , entonces la voy a terminar en el Diario de Centro América. Pero no he estado todo este tiempo en el Diario de Centro América, estuve en Nuestro Diario, trabajé, un tiempo sí estuve en el Diario de Centro América, estuve en el Imparcial, trabajé también en la Embajada de Francia, en la parte de prensa, trabajé en la Embajada de Estados Unidos, en la sección cultural, en algún momento de mi vida, recuerdo tenía 24 años, fui Directora de Relaciones Públicas de la Municipalidad de Guatemala, de manera que he tenido una vida siempre ligada con las cuestiones periodísticas y culturales.

 

- Hablar de Ana María Rodas es hablar de una trayectoria periodística, literaria. Sus obras traducidas a diferentes idiomas. ¿Qué reflexión te dice todos estos años de escritora.

 

- La verdad no me lo esperaba porque en realidad empecé a escribir y todavía tengo que escribir, yo quería escribir narrativa, y entonces de un momento a otro empecé a escribir poesía, y la primera sorprendida fui yo, y con la poesía fue donde me di a conocer, yo se lo atribuyo a la suerte, por eso le dije que soy una mujer con mucha suerte, porque la primera traducción formal me la hizo un escritor, el escritor más importante en Viena, Erick Hakel. Erick había leído unos poemas míos en un suplemento de Nicaragua, y los publicó en una antología de poesía centroamericana que hizo que se llamaba “ El corazón de piel” y sólo puso Ana María Rodas pero no sabía quién era, no sabía nada. Y entonces, de repente se enteró a saber cómo, que yo estaba trabajando en la Revista Crónica y me llamó y me pasó un correo y me invitaron para ir a una reunión literaria en Viena, entonces, leí mi poesía en español, y Erick se interesó tanto que hizo me hizo una traducción fabulosa, mi poesía agradó, luego vino una poeta estadounidense que ya falleció, estaba adaptando la traducción de mi poesía al inglés, otra pero ésta es una crítica, Elena Araujo, crítica colombiana de gran renombre tradujo parte de mi poesía al francés, muchos más recientemente ella fallece, una de las críticas mundiales. Tengo entendido que el gran traductor, del español al francés tradujo poesía mía de una antología que hizo, pero si me pidió permiso.

 

- Tu compromiso con los DD.HH

- Le tengo un gran amor a mi país, porque no me fui de Guatemala cuando había violencia política y ahora menos! Y realmente muchas de las cosas que yo he hecho cosas, sin comentario personalmente, pero el periodismo sí estaba yo muy segura, porque quería continuar viva, por ejemplo: en los años 79’ y 80’, los años de la violencia política, tenía que continuar viva porque mataban a muchos colegas, muchos desaparecidos y muertos, y dije que un día iba a contar cómo fueron esas cosas, así que mi compromiso es con la verdad. La violencia en Guatemala, se va a llegar a saber bastante de todo lo que aconteció. Entonces ya me puedo morir tranquila.

A mí lo que me acongojaba era pensar lo que había sucedido, lo que yo había vivido, enterrar a mis amigos, o no enterrarlos como el caso de Irma Flakér, que todavía me duele tanto , ¡el no saber dónde está ella!, tú no sabes y no tienes idea qué es no saber lo que pasó con una persona que querías, qué fue lo que pasó?, un día me dice un amigo: “ella está aquí en la tierra”, y yo le dije: “ Sí, ella está aquí en la tierra pero dónde”, el ser humano necesita dónde están sus muertos, una necesidad humana primordial.

 

- El Conflicto Armado en Guatemala ¿Qué me puedes decir

- “yo no quiero que me maten”, y por eso renuncié en el Diario que trabajaba en ese momento, y no se dio tan tarde que mataron al primer periodista de una larga lista de 41, entonces me fui a refugiar, parece mentira, que era el tiempo de Lucas, me fui a refugiar en la Vicepresidencia de la República, porque el Vice Presidente era Francisco Villagrán, Lucas llegó al poder con el apoyo del partido comunista de Guatemala, se llamaba Partido Guatemalteco de Trabajo, y el apoyo de partidos democráticos de izquierda que no existían, y el convenio era, cuando Lucas estuviese en el poder iban a poder escribir a ese partido de izquierda.

Después de la Vice presidencia, cuando vino el golpe de estado y llegó al poder el General Efraín Ríos Montt me fui a refugiar a la Embajada de Estados Unidos, me fui a trabajar como asistente del Agregado Cultural, y allí estuve de 1982 al 87, tuvimos que refugiarnos en distintos lugares para poder sobrevivir, y ganarnos la vida, porque uno tiene que ganarse la vida.

 

-Su vida familiar como transcurría en esos años

- Tenía tres hijas a quienes mantener, había visto cómo algunos de mis compañeros se llevaban a sus hijos y se iban a vivir en unas condiciones terribles, mis hijas y yo teníamos una casita en la zona 1 que nos había dejado mi mamá, al menos mis hijas tenían techo, comida, y yo tenía ayuda doméstica, muy importante, que me permitía trabajar, aquí la fuimos pasando, no quería sacar a mis hijas de Guatemala, yo quería que aquí vivieran y sobre todo yo quería que terminaran sus estudios.

 

-¿Qué fue lo más difícil del Conflicto Armado Interno?

La guerra, la violencia, la muerte, había un momento en que en Guatemala estaban matando a toda la gente, lo que sucedía acá en la capital, era de un momento a otro se escuchaban salir los helicópteros con dirección a Occidente, se me erizaba la piel y te dolía el corazón porque sabías las cosas hacían, dejaban caer “bueno no sé qué dejaban caer en los poblados”, pero al escuchar los helicópteros con ruta a Occidente, sabías que iba haber masacre, problemas y todo lo demás, ¡vivir así te juro que es horrible!, cómo no nos morimos de pena los sobrevivientes.

 

Su voz ha cambiado, si rostro parecieses endurecerse “tu vienes de una horrible dictadura, de atroces crímenes, de seguro sabes mejor que yo, lo que es la violencia, el terrorismo de estado.” En el oficio de corresponsal, siempre uno sabe cuando hacer una pausa o ir al fondo del reportaje. Opto por dejarla hablar sin pausa y mayores preguntas.

 

[…] Para los niños, que vivieron aquellas matanzas donde murieron sus padres, sus hermanitos, todo el mundo. Tú te imaginas qué experiencia de esa gente que ahora tiene 30 o 40 años, y toda la desaparición.

Como experiencia puedo contar, Irma Flaker tenía dos hijos, el mayor murió en el ametrallamiento del carro donde ella iba, y el menor estaba fuera de Guatemala con una beca y hace unos seis años me lo encontré en la Antigua, y lo saludé y lo abracé, entonces me contó que cuando su madre desapareció, la gente de la beca le dijo: “Bueno, se quiere regresar a Guatemala, y tú te imaginas, a qué iba a regresar a Guatemala y no estaba mi madre, no estaba mi hermano, no había una tumba donde ir a llorar”, me dice.

Entonces se quedó donde estaba, no tenía cómo regresar, ni tenía qué hacer! (SUBE EL TONO DE VOZ), entonces es muy duro, las experiencias que han tocado vivir. Cuento esto de una historia de un muchacho que estaba viviendo bien, comiendo bien y todo lo demás.

Imagínate quienes vieron como agarraban a la gente, la macheteaban, etc.

Lo que sufrió la gente de Guatemala, en el interior, costa sur, todo eso no tiene nombre.

Si uno quiere darse cuenta de todas esas cosas, todo guatemalteco debería leer o tener acceso a ese tipo de documentos, al del Esclarecimiento histórico, y que no vuelva a suceder.

 

- Que paso hoy con el periodismo en Guatemala

- El problema que tenemos ahora es que los medios de comunicación se han plegado mucho a los intereses de la oligarquía nacional, entonces en los medios de comunicación no se puede confiar mucho porque es la voz de la derecha.

Pero no como en el tiempo que se vivió, ahora mediante las columnas de opinión escriben lo que piensan. Cuando me refiero que los medios están volcados a los intereses de la oligarquía me refiero a la forma que conducen las noticias, las entrevistas, el enfoque que les dan, un enfoque muy empresarial, lo que le conviene a los empresarios, pero eso ha sucedido en varias partes del mundo.

 

Hago una pausa para disfrutar de un buen vodka […] se acercan a la mesa amigos a saludarla. María Rodas vuelve a sonreír […]

 

No me considero una mujer exitosa, lo que sí puedo decir es que soy una mujer veraz, lo que tú ves eso es lo que es, yo soy así, toda mi vida la he vivido dándole la cara a la gente, lo que he escrito lo he escrito abiertamente. El secreto de lo que le llamas éxito es ser yo misma, no pretender lo que no soy. Este es un valor que me dio mi familia, sin decírmelo me lo dijeron: “Tú, eres tú y tienes derecho a ser tú”, pero también es el hecho de haber vivido diez años de libertad, de 1944 a 1954, que no se ha vuelto a dar en Guatemala, entonces saber que uno puede decir, hacer, quererse expresar, muy importante, y eso me pasó a mí cuando era pequeña, entonces siendo una niña aprendí que se puede expresar, que le puede gustar la cultura, pero tiene la obligación de ser uno mismo, uno no tiene que ser hipócrita.

 

[…] la conversación se ha hecho amena, sin pautas algunas, ella me lo agradece, me habla de sus proyectos al retirarse del periodismo. Tengo un par más de libros por escribir… si tú queréis ir para allá y hay obstáculos, debes botar los obstáculos.

 

 

poesia-guatemalteca-

Regresar al inicio