armando romero

 

 

 

geo.jpg “El único delito masivo que se comete en La Legua es el ser pobre”

Mariano Puga, Sacerdote 




La Legua, sus pobladores, vienen de un contexto social amplio, pero con un punto en común, la pobreza y la marginalidad, en ella “por razones sociales profundas, de esas que en la televisión no tienen espacio, desde mucho tiempo han convivido “giles” y “choros”. Estas últimas son personas cuyo oficio o forma de inserción en la sociedad ha sido, valga la redundancia, “la choreza”, la transgresión social del orden, la delincuencia” .

Y así La legua, la población marginal y más estigmatizada del país, inició el duro derrotero que el destino le ha fijado a sus habitantes hasta el día de hoy.

El día del Golpe de Estado, el 11 de Septiembre de 1973, la población que desde siempre se ligó a la delincuencia, es decir a todo lo contrario al orden institucional se transformó a partir de ese día en el símbolo máximo del país de la resistencia, y es que irónicamente los hados del destino determinaron que de todos los lugares de Chile, junto a la lucha del Palacio de La Moneda, en la empresa Indumet, con menor intensidad en la población la Victoria y en Neltume, fuera “La Legua”, uno de los escasos lugares donde se luchara con las armas para defender el Gobierno legalmente establecido.


El aparato militar del PS (GEO) dirigidos por el “Comandante Agustín” (Arnoldo Camú) y los pobladores del lugar darán la más dura batalla del día a las fuerzas de Carabineros enviadas a reducir la resistencia.


Primeramente, un bus de Carabineros y un radio patrullas de la 23ª Comisaría (ambos con un total de 27 efectivos) son emboscado en Estrella Polar (Hoy Alcalde Pedro Alarcón) con Toro y Zambrano, en efecto desde una camioneta les abren fuego, lanzándose entonces en persecución, al llegar al punto señalado, son sorprendidos por una lluvia de fuego, caen muertos dos funcionarios y otros seis son heridos, es decir se da de baja casi a un tercio de la fuerza, en esta acción no hay registro de muertes entre los Leguinos.

Un segundo Bus policial fue rodeado y sus ocupantes tomados prisioneros, son desarmados, pero finalmente con el chofer herido, logran darse a la fuga en el mismo vehículo.

Un tercer Bus Policial es atacado con un lanzacohetes RPG – 7, antes de que el artillero logre disparar es impactado de lleno en la cara, de esta forma otro miembro del GEO toma el arma y dispara dando muerte al chofer del bus, los carabineros bajan apresuradamente del vehículo muriendo otros dos funcionarios en el ataque, y saliendo un número indeterminado heridos.


Una ambulancia institucional de carabineros, con dos hombres armados ingresan hasta plaza Guacolda, logran rescatar un herido, pero uno de los fusileros es muerto y otros tres son heridos, finalmente con el motor a punto de fundirse logran salir del lugar.

De esta forma están acreditadas en los combates de ese día las muertes de 6 Carabineros y al menos 10 heridos.


La verdadera batalla comenzará entonces, según se ha logrado establecer fueron los habitantes de La Legua, junto a los estudiantes de la UTE, y los extranjeros, uno de los grupos más numerosos de cuantos sufrieron la prisión en el Estadio Nacional, el campo de prisioneros más grande de la historia de Chile; y lugar de los más atroces tormentos y asesinatos masivos de principios de la dictadura.

"En La Legua se resistió y rechazó a fuerzas de Carabineros y del Ejército, al mediodía y en la tarde del día 11. En efecto, un bus de Carabineros fue completamente inutilizado y un helicóptero del Ejército debió reportar emergencia y regresar a su base cuando fue alcanzado por varios proyectiles. Una ambulancia de Carabineros también debió retirarse en situación de emergencia la tarde del día 11, luego de un enfrentamiento en las inmediaciones de la Parroquia San Cayetano. Después de estos acontecimientos, las amenazas y acciones represivas se sucedieron con rapidez; tres pobladores perdieron la vida el mismo día 11, otros tantos.


Se han puesto en juego dos valores libertad versus seguridad, privilegiándose lo último en desmedro del primero, transformándose no sólo el Estado sino la sociedad toda en un verdadero Estado Policía: Actualmente los chilenos viven bajo la mirada vigilante del Estado.

Sino hay memoria no hay futuro, y la Derecha si ha jugado mucho, y los gobiernos de la Concertación han jugado un rol fundamental para que no haya memoria. De ahí se entiende la lógica del denominado “enemigo” interno y el rol que jugo Marcelo Shilling y el aparato de seguridad del PS. La delación, el soplonaje y monitoreo de las redes sociales de internet, son parte de esa “guerra sucia” implementada por los gobiernos de las concertación.

 

 

En este contexto histórico, de personajes tenebrosos como Shilling y quienes conforman el aparato de contrainteligencia del PS. Transcribo parte de una entrevista a un ex dirigente obrero de los 70, Santiago Peña, que nos ilustra sobre el tejido social y político, de esa época y mostrando la diferencia, entre los auténticos revolucionarios, y aquellos “revolucionarios” de papel.

 


DM: ¿Usted en ese momento era militante del MIR, o del Partido Socialista?

SP: Yo era simpatizante del Partido Socialista en esa época. No pensaba que

 era necesario militar en esa época. Pero sí era un simpatizante con cierta

  rigurosidad, estaba al tanto, participaba más como militante que como simpatizante, de hecho eso me llevó a ser militante del Partido Socialista.

El año ´65, cuando la juventud socialista, en un gran porcentaje, nos volcamos al MIR, lo que era en esa época los Elenos entonces ahí pasé al MIR.

 

[…]la trayectoria militante, yo creo que no tiene mucha importancia, o

sea, digamos desde el punto de vista personal, no estoy negando el valor

 histórico que tienen los partidos ni los dirigentes ni mucho menos, estoy hablando en  lo personal […] en ese momento no era tan necesaria la militancia.

Después del ´70 era un problema de pasión, en la que uno siente la necesidad de leer mucho, de superarse, para poder aportar a esa

cosa histórica que estábamos viviendo, así es que es me permitió superarme de alguna manera en esa época

también, como una forma de ayudar. Y de hecho, con el paso del tiempo, sigo pensando en lo personal, fue una de las épocas más lindas

tal vez en la historia de Chile y me alegra haber participado de eso.

Conocí gente importantísima Muchachos en esa época, de un heroísmo y de grandes conocimientos. Y de ellos aprendí, aprendimos todos.

.

DM: Cuénteme ahora un poco del proceso que se vivió en Mademsa, porque fue una empresa importante

SP: Mademsa era una empresa de más o menos 5.000 personas. Enorme. Y era parte obviamente del proceso de renovación por así decirlo

, del Chile que surgía. Y por lo tanto participábamos del Cordón Vicuña Mackena.

 

   Se participaba activamente, los militantes, en sus Partidos. E internamente se tenía una pelea feroz con la Democracia Cristiana por ejemplo, es decir, nunca se ha contado bien esa historia, del papel golpista, bueno todos sabemos que la Democracia Cristiana

fue un partido golpista, pero del rol infame que jugaron los trabajadores que pertenecían a la Democracia Cristiana dentro de las industrias,

era una pelea feroz, era horrible.

Esa parte histórica como que se ha olvidado un poco. Pero

dentro de las industrias fue terrible.


DM: ¿Y en Mademsa tenía mucho peso la Democracia Cristiana, cuál era más o

menos la proporción entre Democracia Cristiana, PC, PS y MIR?

SP: Digamos que la Democracia Cristiana podría ser un 25% más o menos,

pesaba.

HV: Pero para el golpe aparecieron muchos como jefes, aparecieron mucho como jefes de personal.


SP: Claro,

a esas alturas como era del MIR no era de la Unidad Popular, pero si estaba con el gobierno obviamente como estaba el MIR, desde una posición

crítica  pero  siempre leal con el gobierno por supuesto. Pero no éramos de

 la Unidad Popular y eso me permitió de alguna manera no mantener tribuna porque estábamos dentro de la lucha.

[…] me permitía observar entre los militantes de la

Unidad Popular, no digamos entre los militantes, entre los trabajadores de

 La Unidad Popular, con menos conciencia del papel golpista que estaba

 jugando la Democracia Cristiana, por lo tanto se veía siendo más numerosos, se veían más débil.

Y por otra parte la Unidad Popular no ayudaba mucho en torno a entregar

sus mejores elementos a esta lucha.


HV: Claro, justamente la Democracia Cristiana se aprovechaba. Había que

 “ya, una delegación va a ir no más” y punto se paraba la fábrica.

SP: Sus dirigentes sindicales no eran lo mejor.

HV: Claro, entonces se paraba la fábrica ¿y qué?, la producción bajaba. Si uno

intervenía, y cuando uno se lo decía a los dirigentes, los dirigentes también

 tiraban para la cola, en el mismo golpe algunos estaban hasta llorando.

SP: Mira, yo creo que el día 11, yo estuve después en la noche del 11,

 estuve y me acerqué hasta Mademsa y en realidad había bastante gente. Y

  en ese momento como que ya se venía gestando una conciencia de lo que   venía, una conciencia futurista por así decirlo, de que la Derecha no se iba

a andar con chicas.

[…] o sea ya se veía el golpe en Junio, antes del

Tancazo, ya se veía venir. Y el rol que jugaban las Fuerzas Armadas,

porque mientras los únicos sectores armados, armados y fuertemente

 armados y provocativos y organizados y con dinero, era Patria y Libertad por ejemplo, y no había partido de parte de la Unidad Popular que se le enfrentara.

El Partido Comunista decide en esa época “No a la Guerra Civil”. Entonces desarmaba las organizaciones obreras, esto ayudó a que el pueblo no tuviera armas, y ayudó a desamar los espíritus que era peor todavía.

 

Entonces todo este panorama se tornó dramático. Se tornó dramático hasta

que se llegó al día del golpe. El día del golpe en lo personal fue bastante, para mi difícil, primero porque yo era la persona […]

 Se suponía que Mademsa era el centro donde se iban a juntar los distintos sectores para iniciar de ahí una defensa.

[…] entonces yo era la persona que tenía

que informarles dónde nos juntábamos en Mademsa, cómo nos juntábamos, había que ir preparándose. El MIR era absoluta minoría por

supuesto pero si muchos socialistas principalmente ese día 11 estaban dispuestos a quedarse e iniciar la defensa y yo tenía que comunicar entonces a Arnaldo Camu y a Miguel Enríquez

dónde era exactamente el lugar en donde nos teníamos que juntar, si iba a ser en la industria misma o bueno, en fin, las últimas instrucciones

Yo llamaba a Arnaldo Camu y significaba juntarse ahí a determinado horario, con determinada movilización para trasladar armamento si es que había, que era muy poco, y comunicárselo a Miguel Enríquez que iba a aportar lo suyo, y se iban a reunir para digamos ver cómo planificar la defensa cuando se produjera el golpe.

Y el día 11 por desgracia yo no estaba en Mademsa porque el 10 antes, se iba a cambiar el Interventor de Mademsa que se iba a Indumet.


SV: Enrique Fornet es interventor de Mandensa . Lo había desestabilizado absolutamente la Democracia Cristiana, entonces se producía ese cambio.

Por esa razón el 11 de Septiembre cuando yo llamo a Arnaldo Camu y le digo que estoy en Indumet,

Arnaldo Camu estaba  en lo que antes era la calle San Joaquín con

Bascuñan, había un lugar de la CORVI, donde se iban a juntar algunos militantes socialistas, y también se lo comunico a Miguel Enríquez entonces que la cosa no es en Mademsa sino que es , en Indumet.

 

 

Él estaba en el sector de ahí de Santa Rosa, relativamente cerca, y

entonces por esa razón no se juntó la gente en Mademsa. Nos juntamos en

Indumet. Y hubieron reuniones, los teléfonos no siguieron funcionando. Miguel Enríquez logra comunicarse, habla con la Tati,

una simpatizante del MIR, e incluso en un momento Salvador Allende estuvo algo convencido de que debía salir de La Moneda, después

auto convenció seguramente de que era imposible, debe haber

tomado otro tipo de decisión, pero pareció en un primer momento que aceptaba salir de La Moneda, seguramente porque, seguramente porque

militarmente era indefendible.Y entonces en ese instante, Miguel Enríquez

va a juntarse con nuestros compañeros en una casa de seguridad de la

Gran Avenida, va a buscar a otros compañeros más para ver la forma de cómo sacar a Salvador Allende de La Moneda, y ahí se pierde un tiempo precioso, porque cuando ya regresa Miguel Enríquez, cuando ya la gente estaba preparada para poderlo sacar de La Moneda, ya Salvador Allende había cambiado de idea.

Ya no quería salir. Así es que en

ese tipo de cosas, se conversó también sobre la posibilidad de un acuerdo para formar una defensa de esta democracia que se estaba cayendo

a pedazos, y estuvo de acuerdo Arnaldo Camu con Miguel Enríquez

y el MIR, y entonces fortalecerla.

Estaba Oyarce que había sido compañero del Partido Comunista, que

había sido Ministro y él se negó a ser parte de esto, porque según decía el golpe era ilegal, y que esperaba el Partido Comunista el pronunciamiento del Congreso, por lo tanto esta cosa se formó digamos entre

los Elenos, por así decirlo, que eran una parte del Partido Socialista y el MIR.

[…] darle un vuelco en 24 horas, sino que había que pensar a futuro. Y en esa formalización uno se percata o nos percatamos de que prácticamente

Estábamos rodeados de la Fuerza Aérea y de Carabineros, entonces

impensadamente se empezó, se originó una batalla que fue,

yo diría, bueno históricamente así parece que fue, las dos grandes batallas que hubieron ese día 11, fueron La Moneda y La Legua, y entonces hubo que hacer frente a las circunstancias no más.

Hubo mucha colaboración de parte de los pobladores, muchísima colaboración. Bueno, ahí se combatió hasta bastante tarde digamos,

hasta más o menos ya las seis de la tarde, en parque escaseaba

[…] Se había puesto, se habían logrado poner a salvo los dirigentes que tenían en su cargo la dirección a futuro de la defensa,


Y se mantenía ahí el combate ya ahora en términos bastante deteriorados para nosotros. Pero logramos salir.

Yo logré llegar a Mademsa tipo ocho o nueve de la

noche más o menos, estaba, había bastante gente esperando armas todavía.

HV: Esperando armas claro.

SP: Claro, a esa hora o poco antes, pero a esa hora más o menos que me

encontré con una socialista que fue de triste historia, iban saliendo ya, pero había bastante gente dispuesta en Mademsa.


HV: Creo que le fui a buscar almuerzo.

SP: Había mucha gente en realidad, armas no llegaron nunca.

DM: ¿Y estaba preparado, se suponía que iban a llegar?


SP: Claro, y de hecho algunas armas que habían, que eran muy pocas, pero

bueno, lo que había, antes incluso la gente que venía de Tomás Moro llegaron con las armas, era gente del GAP que venían trayendo

armamento para el sector sur, al Cordón Cerrillos donde participaba muy activamente el MIR, y como no sabían qué había sucedió en la mañana, entonces se dirigieron a Mademsa, y ahí les dijeron que estábamos en Indumet, entonces llegaron allá afortunadamente un poco antes de que nos cercaran, con esas armas contábamos nosotros al momento de salir de Indumet, y desplegarnos a través de la población, de La Legua, y crear varios frentes […]

dentro de la precariedad que teníamos, sí había un gran espíritu de solidaridad en cuanto a los pobladores, yo pienso en esa

gente y había mucha, mucha más gente dispuesta o con deseos de combatir, y de defender el gobierno de Salvador Allende.


[… ]Claro, lo que pasa es que nadie tenía condiciones para

luchar, no había armas.


DM: ¿Por qué no hay una preparación previa, es decir, se espera hasta el día mismo del golpe para definir la defensa?

SP: Bueno, principalmente porque el gobierno de la Unidad Popular nunca estuvo en su programa, era un gobierno absolutamente legítimo y democrático, no estaba en ellos, en el gobierno de la Unidad Popular,

el armar al pueblo.

El problema es que habían teorías que decían que en definitiva esto

es como abrir un refrigerador delante de un tipo abierto, y de hecho se vino abajo.

 

[…]los allanamientos militares, le pedían armas a Salvador Allende. Y Allende que no lo tuvo nunca en su programa defendió su teoría

[…]A mi me quedó muy claro una cosa con el 11 de Septiembre,

la gente que combatió digamos, los pobladores, la actitud de los pobladores en La Legua, me dan la seguridad de afirmar que si Salvador Allende no se hubiese suicidado y que hubiese aceptado llegar a una

casa de seguridad de la zona sur, es posible que hubiese llegado

primero la reacción del mundo democrático a favor de Salvador Allende, eso por un lado.

Lo que habría debilitado no desde el punto de vista político, y lo que es

más claro , me da la impresión de que las Fuerzas Armadas se dividían.

Yo creo que hubo un momento, al menos en las primeras 48 horas

en que las Fuerzas Armadas iban un tanto como todos los chilenos, esperando. Pero la muerte de Salvador Allende en definitiva produjo una

definición de esto.


HV: Claro, porque muchos regimientos no estaban de acuerdo.

SP: Y muchos militares, lo que pasa es que habían dos golpes. Habían dos

golpes, ese es el asunto, por eso es que hay gente por ejemplo que cree que en el Tancazo en Junio fue un ensayo de las Fuerzas Armadas,

pero lo que hubo realmente fue un golpe para sacar a Salvador Allende,

lo que pasa es que habían dos golpes en curso.

Uno, que era el de los empresarios, el del dinero, apoyado

por la CIA que apoyaba este golpe, es decir la CIA estaba en todas partes y lo único que querían era sacar a Salvador Allende y su gente.

Y por otro lado estaba el golpe de la Democracia Cristiana, ahora Pinochet estaba con aquel golpe de los empresarios y tanto es así que nunca se

le preguntó a Pinochet cómo es que apareció en tenida de combate, y es porque el poder se lo iba a tomar en ese momento si triunfaba ese Tancazo.

Y el resto de los generales, la mayoría, todos, casi, eran de la Democracia Cristiana y ese es el golpe que se da el 11 de Septiembre y que triunfa realmente.

Y con eso dicen que Pinochet se subió a


última hora. No, se subió al golpe de los empresarios y se bajó del golpe de la Democracia Cristiana, pero si estaba. Siempre fue un canalla.ENCAPUCHADO_GRANDE2.jpg

 

 

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